La primera hazaña
"Una muestra cabal de capacidad dieron los pilotos del Aeroclub Malargüe"
(Diario "El Comercio" 3 de junio de 1954)

"Magnífico a todas luces resultó el viaje de excursión que la embajada aérea del Aeroclub Malargüe dispusiera para asociarse a los festejos del cuarto centenario de la ciudad de San Pablo (Brasil), accediendo a una invitación que se le formulara.
Dos Piper el PA-11 LV YLX y el PA-12 LV YFJ tripulados por los señores Argentino Yunes y Carlos Saénz además de Eduardo Enrique Cía y Argentino Maluf, respectivamente, han consumado lo que puede entenderse como una hazaña. Fueron los aviadores que mas lejos viajaron de todas las máquinas argentinas que llegaron a la hermosa ciudad carioca... de esta forma, los audaces pilotos, han completado 7.000 km. de vuelo..."

Foto de la época
Otra hazaña
En diciembre de 1989, en apoyo a la reapertura del Paso Internacional Pehuenche que conecta nuestro país, al sur de Malargüe, con la 7ma. Región de la República de Chile, la Comisión Directiva del Club toma la decisión de concretar un "raid aéreo" a través de la cordillera de Los Andes, uniendo ésta ciudad con la de Talca en Chile, con las aeronaves de la entidad: el Tomahawk y el Cessna 182. Todo un desafío.
Se invitó a participar de esta aventura a un gran número de aeroclubes y mediante la organización se logra la presencia de Personal de Aduanas, Migraciones y Sanidad de Fronteras y la autorización de la Dirección de Tránsito Aéreo para internacionalización transitoria de nuestro Aeródromo.
La idea de cruzar la cordillera en un monomotor hizo desistir a casi todos los aeroclubes de participar, con excepción del Aeroclub de General Alvear que decidió hacerlo con su Piper Archer.
El 20 de febrero de 1990, desde muy temprano, ya estaban las tres máquinas: el pequeño Tomahawk, el Cessna 182 y el Archer.
Los tres buscaron tomar la suficiente altura que les posibilitara el éxito de la misión, los dos últimos lo consiguieron y aterrizaron sin novedad en el Club Aéreo de Curicó en la República de Chile. El Tomahawk no logró alcanzar el nivel suficiente y debió desistir después de varios intentos, viviendo similar situación el día 21 para lograr finalmente su objetivo el día 22 arribando al Club Aéreo de Chile.
Una anécdota del cruce de nuestro "Tomita" es la incredulidad del Comandante de un Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas, que circusntancialmente ofició de puente en las comunicaciones entre nuestra pequeña aeronave y el Club Aéreo de Curicó. Mucho costó convencer a este señor de la hazaña de nuestros pilotos, que luego no encontró elogios suficientes para demostrar su respecto y admiración hacia los dos intrépidos malargüinos.

Esta actividad se suspendió hasta el año 1995, cuando en enero de ese año se recibe en Malargüe la visita de tres aeronaves monomotor provenientes del vecino país, pertenecientes a los Clubes Aéreos de Talca y Linares.

Los pilotos del Tomahawk en Chile