Los Profesionales
Fría mañana del 12 de agosto de 1988, hora 09:45 parte del Aeropuerto local el Tomahawk LV AOI y media hora mas tarde lo hace el Cessna LV-GTN, destino: San Justo, provincia de Buenos Aires, respondiendo a una invitación del AeroClub Argentino para participar de un festival aéreo.

Primer contacto radial entre las tripulaciones de las aeronaves:

Cessna: ¿Qué tal las nubes, como los tratan?
Toma: ¿Qué nubes? Por acá está cabot (despejado).
No habían transcurrido mas de una hora de vuelo y los "profesionales" del Cessna ya estaban perdidos.

Segunda comunicación:

Cessna: ¿Todo OK?
Toma: Positivo, en este momento vertical a las lagunitas.
Cessna: ¿Qué lagunitas?
Los "profesionales" seguían convencidos de que su rumbo era el correcto.

Primer aterrizaje de los "profesionales" o masters como ellos se hacían llamar.

Así anunciaron a la Torre de Gral. Pico su arribo.
Pero... algo no andaba bien, pues no era coincidente la posición de la pista.
Las dudas fueron aclaradas al tocar tierra: Los profesionales se habían confundido de general, aterrizaron en Gral. Acha, el error de cálculo apenas alcanzó los 250 km. Eran las 12:45.

Los profesionales despegaron de Gral. Acha convencidos de que encontrarían fácilmente el rumbo y recuperarían el tiempo y honor perdidos, pero...

Segundo aterrizaje:

Nuevamente la ubicación de la pista de Gral. Pico no era la correcta y... nuevamente las dudas se despejaron al tocar tierra.
Ahora confundieron al general con un cacique, habían arribado a Trenque Lauquen. Eran las 14:00 y andaban con el combustible al límite.

Tercer aterrizaje:

De Trenque Lauquen, partieron con destino a Coronel Suárez, única alternativa para reaprovisionamiento de combustible, pero...
Oh... sorpresa, las pistas seguían mal ubicadas y también los próceres, ahora aterrizaron en Bolívar con la ayuda de la noble máquina que ya volaba con el olor y no quería terminar sus días a manos de "los profesionales" en los anegados campos de la provincia de Buenos Aires. Eran las 16:00.

Cuarto y último aterrizaje del día:

Con tanques llenos y la tripulación con el espíritu y coraje recuperados partieron por fin rumbo a San Justo, pero esta vez el astro rey les jugó una mala pasada, y helos aquí, casi al borde de la noche, el Comandante (con voz firme de tono bonaerense), anuncia a su copiloto: "Estamos vertical a 9 de Julio, vamos a aterrizar" al efectuar la aproximación, se dieron cuenta que estaban por tocar el suelo de Saladillo, y esto no es todo ya que cuando iniciaban el procedimiento final, casi colisionan con el que luego resultó ser un Piper Archer del Aeroclub de San Juan, cuyos tripulantes atravesaban situaciones similares a las de nuestros "profesionales".


Las tripulaciones del Cessna y el Tomahawk
Por su parte el Tomahawk tenía lo suyo, su tripulación no perdió el rumbo, aunque las esperas a sus compañeros de travesía lo llevaron a gastar mas combustible que el previsto, por lo que tuvo que realizar un aterrizaje forzoso en un acceso a la localidad de Villar en la provincia de Buenos Aires.
Ni bien pisaron suelo bonaerense, nuestros tripulantes fueron "amablemente" detenidos por la policía local bajo el cargo de "narcotraficantes", requiriéndoles que cantaran el lugar en el cual habían tirado "el paquete".

Mientras tanto las autoridades del Aeroclub Argentino (San Justo), al no recibir noticias de las aeronaves de Malargüe, deciden comunicar a Fuerza Aérea la novedad, a efectos de poner en práctica el operativo de rescate para estos casos, el que se llevaría a cabo a partir de las primeras luces del día siguiente.

La tripulación del Toma pasa la noche "comodamente" instalada en la Comisaría de Villar incomunicados, hasta que su situación se ve aclarada, mediante una comunicación con la Fuerza Aérea - ya entrada la madrugada -, cuando se hace presente el Comisario, que por esta causa debió abandonar la fiesta de cumpleaños de su hija que se realizaba a 120 km. del lugar de detención.
A primera hora, despega el Toma, desde la misma ruta que lo vió llegar, transformada en ocasional pista, con custodia policial, presencia de vecinos y demás. Lo que se diría: UNOS VERDADEROS HEROES.

Los aeronavegantes del Cessna, por su parte, en Saladillo gozaron de la hospitalidad de Don Augusto Sicaré empírico diseñador y constructor de helicópteros de esa ciudad, con reconocimiento mundial, que brindó todo el apoyo logístico y técnico necesario para que nuestros atribulados aeronautas pudieran reiniciar su periplo.
El hasta ahora Comandante abandonó la patriada, y herido en su amor propio prosiguió su viaje a partir de aquí por la ruta 4; a borde de un cómodo colectivo, a su entender mas confiable y seguro.

Ya aterrizadas las dos naves en San Justo (24 horas después de su partida de Malargüe), ambas tripulaciones con su orgullo aeronaútico seriamente dañado se evitaban mutuamente, hasta que cada una se enteró de los percances sufridos por la otra, y fue entonces que este "empate", les permitió mirarse a los ojos.

Hoy en día se recuerda este raid aéreo "para olvidar".